Este
escrito será corto, porque quiero estar con mi familia para hacer el conteo
regresivo y mandar a la mierda este año que ha sido un dolorcito de cabeza.
Pero vamos por partes...
Me
desperté a las 7:30 am, bien emocionada para entrar a esta maquinita
maravillosa y comenzar a celebrar la despedida de año desde Asia hasta que el
sol se ponga por todo el hemisferio hasta llegar a esta isla perdida del
Caribe. Estuve hasta las doce del mediodía frente a esta pantalla, tanto así
que ya no sentía el trasero. Decido entonces levantarme y desayuna... si lo sé
un desayuno a las 12, realmente no lo es, pero es una muy buena excusa para
comer.
Luego
recuerdo que mi habitación esta hecha un asco y no debería recibir el nuevo año
en el mismo basurero del 2012. Sacudí polvo, boté papeles escondidos por las
esquinas, limpié hasta los espejos y cuadros, sacudí y cambié sabanas, acomodé
zapatos, boté otros, revistas a la basura y una que otra ropa que ya no daba
para más. Terminé a eso de las 10:00 pm, o sea exactamente una hora antes de
escribir estas palabras. Les diría hasta donde tengo dolor, pero sería mucha
vulgaridad... capaz que me bloquean o suspenden la cuenta jajaja. Pero quedé
satisfecha, ahora sí parece decente y la habitación de una joven de casi
30.
Pero
a lo que iba... resoluciones casi ninguna; más bien decisiones y alguno que
otro deseo. Entre ellos, salud. El 2014 fue un puto año de mierda (disculpen la
expresión) donde sucedieron cosas que no quiero que se repitan. Quiero
renovarme como persona en cuanto a salud se refiere. No es lo que muchos
piden... ponerse a dieta para ponerse el bikini en verano (que ni me interesa y
que yo nunca me he puesto una cosa de esas) sino poder tener la tranquilidad de
que ciertas enfermedades no regresen a tu vida. La decisión es mía, tomar
acción y cambiar ciertos estilos de vida que me arruinan la existencia. Además
con salud, lo demás puedo conquistarlo fácil. Pero por ahí vamos.
Hoy
31 de diciembre de 2014 a las 11:13 pm, me doy cuenta que el cronómetro de la
vida vuelve al cero, no sin antes añadir todo ese tiempo contado a nuestro
cuerpo, ya no es como antes que todo dolía un rato, la flexibilidad se va
arruinando y las citas médicas aumentan. Los gustos cambian y los intereses están
en completa evolución. Probablemente la música que me gusta hoy, cambie al
final de año, mis ideales se vayan al carajo por algún suceso o porque quiera.
Pero que puedo hacer, mi vida cambia siempre, sino sería una completa
monotonía. Aunque espero que mi carácter y actitud nunca cambie, que me encante
ser así, explosiva, directa, extremadamente sincera y con algo de picardía para
reír y sobrellevar las penas que no son muchas.
¿Si
tengo algún otro deseo o decisión que tomar? Pues claro muchos... pero eso es
un secreto que nunca les contaré... tal vez que quiero conocer a mis artistas
favoritos del momento, pero para eso necesito mucho dinero, un boleto de avión,
un boleto de concierto, maletas nuevas, ropa con estilo y olvidarme del puto
terror de tener que viajar en un avión; con lo mucho que lo odio, hasta la otra
parte del mundo, y para ponerle la cereza al bizcocho... aprender coreano. Pero
para eso necesito mucha salud y claro romperme el lomo trabajando. Such is
life.
Así
que a la mierda 2014 y BIENVENIDO 2015 pero más te vale que me traigas algo
bueno o te trato de igual forma que tu amigo el anterior. Así que trátame con
cariño, que si lo haces lo iré escribiendo poquito a poco para dejarle saber a
mis lectores cómo va la cosa.
A
todos los que me leen por gusto, desinterés o aburrimiento ¡Felicidades! Que
este nuevo año esté lleno de decisiones firmes y deseos sin fin. Pero sobre
todo lleno de salud. ¡A festejar! y preparar los labios para los besos.
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