Si si
si, hoy es ese día que me jode la existencia y me obliga a enclaustrarme en mi
hogar. Estacionarme en el sofá los fines de semana es algo totalmente normal y
rutinario en mi vida pero porque quiero, no porque el exterior y la sociedad se
vuelve un total caos.
Hoy
la sociedad es un aguacero de corazones falsos, pero la ceguera hormonal va por
encima de todo. Si y todo el mundo dice: "es que tu aún no has conseguido
ese que te traiga a este lado de la sociedad"... Pero, ¿para qué quiero un
hombre a mi lado así? ¿Un hombre que salga corriendo a última hora para buscar
un regalo y así quedar bien? o ¿Un hombre que se exagere en los detalles?
Siempre me han dicho que los extremos son malos y en estas cuestiones es mucho
más que peligroso, es letal. ¿Cuál es el tipo de
hombre que quiero?... jajaja ese es un secreto que nunca les diré.
Esta
mañana tuve que salir a la calle porque existen ciertas responsabilidades con
las personas relacionadas por sangre que no me permiten rechazar. Así que mientras corría por la calle principal de un
pueblo a otro en esta isla perdida del Caribe vi como se arremolinaban por
todas las orillas de la carretera un sin fin de personas intentando vender un
montón de canastas con peluches, globos de corazones y papel rojo o blanco o
flores de todos los colores, como sacados de una fabrica... pero que conste no
critico al que se pone a vencer porque el dinero es claro que se necesita y si
les va bien pues que sigan, pero los peores son los que se paran a comprar. Son
unos retrasados y no lo digo de forma fisiológica sino en cuestión del
tiempo... si vas a ser parte del problema social en San Valentín, coño por lo
menos aprendan a medir el tiempo. En cuanto a las flores, pobrecitas tener que
ser cortadas para que duren un par de días mientras esa agua de florero se
pudre sin oxígeno. Así es como les durará el amor, putrefacto y asfixiante. En
vez de flores ¿por qué no regalan la planta que pueda dar flores todo el año?
Ese es mejor regalo, así sea una hiedra. Para este personaje una planta es
mejor que cualquier otra cosa.
Algo
positivo sí debo admitir en este día y los días cercanos a esta fecha. Las
fresas a bajos precios y los chocolates. Esas frutitas que bailan entre lo
agrio y lo dulce hipnotizan mi paladar y no puedo resistirme a sus tentaciones,
así que tres paquetes de fresas es poco para todo lo que quisiera comerme y qué
decir de los chocolates... esos vienen luego de las fresas porque el sabor
perdura y penetra para quedarse... Ohhh si un poquito de chocolate, fresas y
una excelente velocidad en mi internet sin interrupciones es mejor cita que
cualquier otra cosa que se invente en este día.
Bueno
pero lo mejor que se inventó fue el auto-encierro, el helado, las sobras de
comida escondida en el refrigerador que en manos expertas se convierten en
manjares y sobre todo el internet. Puta maravilla que me deja embelesada en días
como estos... si ustedes tienen el día de San Valentín y yo tengo una cita a
ciegas y apasionada con lo que me traiga esta maravilla de la invención humana.
Ahora
sí, ¿qué tiene que ver el título de este artículo con lo que he escrito?...
pues realmente no mucho, solo que para cuando cae un aguacero de corazones en
este día, yo; autora y antisocial por propia decisión, siempre lleva consigo
una sombrilla y así no salpicarse que después me empalago, o me multiplico como
los Gremlins. Ya saben es bueno precaver que lamentar.
