No, no se preocupen que aún no he llegado a esa edad, pero alguien sumamente cercano a mi si llegó a ese número. Hoy de lo que queda del 3 de enero del 2015 a las 11:37 pm, fue su cumpleaños. Ya casi es 4 de enero, pero la inspiración es algo en mi que llega con rebeldía, o sea cuando se le pega la gana. Así que esto va para ti queridísima hermana.
Hace 31 años que llegaste a este mundo de locos, pero hace 29 que te conozco. ¿Qué pensaste de mí cuando me viste por primera vez? Pues no tengo ni idea, como si pudiera recordarlo. Acaso pensaste que podrías ser mi hermanita mayor, la que jugaría conmigo y harías conmigo lo que quisieras, a lo mejor ese fue tu primer pensamiento, pero del pensamiento a la acción puede haber grandes desvíos. No fui lo que esperabas, nací más loca e insoportable que cualquier niña de mis tiempos, rebelde y peleonera como ninguna. Pero tu fuiste brava no te dejabas tan fácilmente. Por eso las peleas casi diarias, como gatas callejeras. Lo único que no nos separaba era en guardar los secretos de las peleas como una hermandad secreta que ni la tortura más terrible podría hacernos hablar. Los momentos de peleas no eran algo como para separarnos porque siempre había tiempo para jugar con muñecas (Sí señores, yo jugué con muñecas por eso los problemas jajaja).
También hubo momentos para venganzas, como aquel día cuando rompiste mi muñeca favorita; yo tomé la tuya de colección y le pelé la cabeza de su hermosa y brillante cabellera que tanto te gustaba y peinabas. Es que todavía recuerdo aquel día que la tome a escondidas y con tijera en mano me dirigí al balcón de enfrente y sonriente le cortaba el pelo mientras este caía al suelo desde el segundo piso, es que lo escribo y sonrío al recordarlo... sí lo sé soy una cabrona, pero que puedo hacer... eso son cosas de niños.
Aparte de eso, hubo muchos momentos de risas, sonrisas y de quemar ciudades enteras con nuestras críticas. Es como este tipo de conección secreta entre hermanas, que nos lo sospechamos todo y a veces con solo una mirada nos decimos todo. Pero también me doy cuenta de lo diferente que somos. Compartimos una misma familia, unos padres del carajo por lo buenos que son, pero entre nosotras es como un puente entrecortado a razón de las similitudes. Tu eres sociable, pachanguera, el espejo te llama y ni se diga del maquillaje, los zapatos y las carteras son tu obsesión. "Primero muerta antes que sencilla" es tu lema favorito.Yo le huyo a los espejos y al cepillo como a la religión; la sociedad me da dolor de cabeza y las fiestas me aburren. Yo solo tengo dos carteras y los zapatos siempre los mismos. Lo de primero muerta antes que sencilla lo aplico en ocasiones importantes.
Pero en cuanto a vanidad y qué decir de la comemierdería, no hay quien nos gane. La vanidad no es por cuestión de belleza que esos genes se fueron a la mierda, pero tampoco es algo que el maquillaje no pueda arreglar (sí somos hermosas, porque es algo que nos han repetido muchos y el amor de padres es un poder de convencimiento tan cabrón que nos lo creemos, pero para mantener la psiquis tranquila... si lo somos). En cuanto a la comemierdería, pues esos genes sí que nos vinieron de maravilla. Por que mira que con nosotras se han podido joder. Al principio podemos caer pesadas, pero luego caemos dulces, sencillas y hasta simpáticas. Pero que no nos cojan de mal humor que es mejor abandonar el barco antes de tratar de tranquilizarnos. Abandonen todo y huyan que cuando las Matos nos ponemos como nos ponemos al estar de mal humor... uff, es como el Apocalipsis pero en modo de silencio.
Ella y yo trabajamos juntas, en la misma oficina por varias horas al día y aún luego de eso vivimos juntas... ¿Una tortura vivir con ella toda una vida? No por supuesto que no, somos el alma y el pique de ambas partes, mientras cada una esté en lo suyo y separadas por ratos, claro está. En todo el departamento se sabe de las Matos, de lo que damos, producimos y lo mucho que jodemos. Cada una es una isla en el mar, pero con la misma naturaleza y los pasos son similares. Compartimos cosas y guardamos otras. Ella es más cerrada y privada con sus cosas yo las expongo, las explayo y no me quedo con nada en el sistema... como el vómito que tiene que salir del cuerpo para que las arcadas desaparezcan; eso me tranquiliza.
Bueno como esto tiene que terminar en algún momento, que ya el sueño se apodera de mi cuerpo como un puto virus, solo queda decir un par de cosas. Yo la cuido, la protejo, la alimento y le peleo; pero la amo, es parte de mí y quien joda con ella no sabe el animal salvaje que la resguarda. Podremos matarnos e insultarnos y tal vez no hablarnos por horas, pero siempre terminamos como lo perros... oliéndonos el trasero.
Coraliz, felicidades y que estos 29 años de estar juntas aumenten y podamos seguir siendo las hermanas mas hijas de la gran puta que haya parido madre alguna... pero que madre ahhh... (Ya vendrá lo tuyo por ahí no te preocupes mami que no te me escapas). Un beso grande para ti mi hermana mayor, mi mejor ejemplo, Te Amo. (Solo lo voy a escribir no lo voy a decir, así que confórmate con eso)

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